La leyenda del atrapasueños

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La leyenda del atrapasueños

Los atrapasueños son instrumentos de poder de la medicina chamánica, cuyo origen se remonta a las tribus indias americanas. Su aro, fabricado tradicionalmente por madera de sauce, representa la rueda de la vida, la malla o la red son los sueños, anhelos e ilusiones que tejemos en el Tiempo de los sueños, en el alma y en el movimiento que generamos con nuestras actividades cotidianas. En el centro  de la red está el vacío, el espíritu creador, el “Gran Misterio”.

Según la tradición, los atrapasueños ayudan a mantener con nosotros las buenas ideas y los sueños agradables, así como a proteger a quien lo posee. El Tiempo de los sueños es influenciado por buenas y malas energías; estas últimas son atrapadas por la malla y se disipan por el agujero central con los primeros rayos de sol.

El significado de la palabra atrapasueños

La palabra “atrapasueños”, proviene del inglés “dreamcatcher”, de ahí la traducción en español. No obstante, en la lengua de los ojibwa (los ojibwa son originarios de América del Norte, y es común encontrar asentamientos en la zona de Ontario, Wisconsin y Minnesota), de los cuales es propio este amuleto, se llama “asabikeshiinh”, que significa araña; aunque también se le conoce por el nombre de “bawaajige nagwaagan” o cepo de los sueños.

La leyenda del atrapasueños

En un hermoso día de primavera, un cazador indio llamado Agua Rápida salió a buscar carne para su hambrienta tribu. Mientras caminaba por el bosque, descubrió un claro que nunca había visto antes. Conoció a un anciano con la apariencia de un chamán y le dijo: “¿Qué significan las señales en la arena?”.

El anciano le dijo: “¡Son signos con poderes mágicos, me servirán para conquistar el planeta! Te advierto, si tocas solo uno de estos dibujos, serás perseguido por una terrible maldición. Agua Rápida, aterrorizado, borró las señales y escapó lo más lejos posible. Después de alejarse a una gran distancia, continuó cazando.

La misma tarde, el guerrero tubo un terrible mal sueño; esta pesadilla se repitió todas las noches. Como no podía dormir, ya no podía ir a cazar.

Entonces se dio cuenta que tenía que encontrar una solución a su problema. El chamán de su tribu había sido capaz de preparar pociones herbales, hacer hechizos e invocaciones, pero nada funcionó. Entonces, un día, mientras intentaba cazar con la fuerza que le quedaba, conoció a la Madre Araña. Agua Rápida, sorprendido, le preguntó al espíritu: “¿Conoces una forma de curarme de todas estas pesadillas?”.

Madre Araña respondió: “Sí, ¡es por eso que estoy aquí! Ve por una rama de ceniza y gírala para hacer un círculo. Una vez lo hayas terminado el círculo dámelo y Madre Araña comenzó a tejer un lienzo y luego lo decoro con plumas y perlas. Cuando terminó, ella dijo, “Cuelga el atrapasueños en el borde de la ventana, filtrará las pesadillas y malos sueños y se evaporan en el sol caliente. Los buenos sueños permanecerán en perlas. Cada noche, se lanzará un sueño para que puedas soñarlo.

El cazador le dio las gracias al espíritu y regresó a casa. En el camino de regreso, cazó tres perdices y un venado, lo suficiente como para alimentar a toda la tribu. Su esposa lo saludó con los brazos abiertos y le dijo: “Vete a la cama, cariño, debes estar muerto de cansancio”. Lo que hizo muy rápido. Y los malos sueños desaparecieron para siempre. Desde entonces, esta tradición ha pasado de generación en generación.

30/06/2018|Categorías: Chamanismo en el Mundo|Sin comentarios

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